INMIGRANTES EN CHILE: HACIA UN PAÍS SIN DISCRIMINACIÓN
Fuente de la imagen: https://static.betazeta.com/www.belelu.com/up/2015/03/D%C3%ADa-No-Discriminaci%C3%B3n-960x623.jpg
Chile
conoce hoy un flujo de inmigración nunca antes visto. Este nuevo fenómeno
atestigua el poder de atracción del país, pero representa un desafío a la
capacidad de acogida e inclusión de nuestra sociedad, ya que han sido muchos
los casos de discriminación reportados por las personas migrantes.
Desde
1980 hasta el presente, el número de inmigrantes en Chile se quintuplicó,
superando hoy en día la cifra de 441.000 personas en situación regular (2,7% de
la población nacional). Según estimaciones del Departamento de Extranjería, son
principalmente de origen latinoamericano: Perú (37,8%), Argentina (15%) Bolivia
(7,7%), seguidos por Ecuador (5,2%), Colombia (5,1%), Brasil (2,7%), República
Dominicana (2%) y Haití (2%). También, en menor cantidad, han llegado
europeos/as destacando entre ellos/as personas provenientes de España.
Este
proceso migratorio es relativamente reciente en Chile y conlleva nuevos
desafíos para toda la sociedad. La inmigración que se está observando es muy
diferente a la que conoció el país a mediados del siglo XIX. En esos años,
Chile buscaba atraer a personas de origen europeo en un proceso de “migración
selectiva”, que comenzó con la llegada de colonos alemanes en el sur de Chile.
Esta forma de considerar la inmigración se arraigó en el imaginario colectivo
chileno y atravesó los años hasta llegar a ser uno de los fundamentos de la
vigente Ley de Extranjería de 1975.
Con
el nuevo proceso migratorio, los/as chilenos/as han tenido que interactuar con
nuevas realidades. El desconocimiento y los prejuicios arraigados en parte de
la sociedad y sus instituciones han generado, en ciertas ocasiones, reacciones
violentas. Existe una parte de la población nacional que ha tenido actitudes racistas
y xenófobas, lo que derechamente constituye una discriminación hacia las
personas inmigrantes.
Aunque
pocas sean las encuestas que abarcan este tema, todas han revelado que la
discriminación hacia los/as inmigrantes es un problema relevante en el país.
Además, la discriminación de la cual son víctimas es diferenciada respecto a su
origen. Así, según la encuesta Gemines-U, “un 70% de las personas chilenas mira
principalmente en menos a los/as inmigrantes latinoamericanos/as”, (Gemines-U
Finis Terrae, 2012). La Encuesta Nacional de Derechos Humanos de 2013 (del
Instituto Nacional de Derechos Humanos) indica que el 42,5% de las personas
encuestadas identificaron a los/as inmigrantes latinoamericanos/as como un
grupo al cual no se le respetan sus derechos humanos, mientras que sólo el 4,2%
considera que los/as inmigrantes europeos/as o norteamericanos/as son víctimas
de tales violaciones.
La
encuesta “Ser Migrante en el Chile de hoy” de 2012 (Fundación Superación de la
Pobreza y UDP) – que contempla una población radicada en la Región
Metropolitana compuesta de migrantes de origen peruano, colombiano, boliviano,
ecuatoriano y haitiano – confirma esta tendencia, indicando que un 37% de
los/as migrantes ha sido insultado sin motivo puntual; un 14 % porque supuestamente
les quitan el trabajo a los/as nacionales; un 10% ha sido tratado como
delincuente y un 9,1% ha sido discriminado por su color de piel. Estos
comportamientos discriminatorios son cada vez más numerosos y han llegado a
materializarse tanto en violencia psicológica como física.
El
aumento de los casos de discriminación de todo tipo en el país ha vuelto
urgente la necesidad de legislar para prevenir y sancionar estos delitos. Es
así como la Ley n°20.609, más conocida como Ley Zamudio, fue promulgada en el
año 2012. Esta ley se conoce como un instrumento de no discriminación por
orientación sexual, pero resulta ser también una herramienta contra la
discriminación racial. La definición que establece en su artículo 2 abarca
bastantes dimensiones, entendiendo por “discriminación arbitraria” toda
distinción que carezca de justificación razonable, ya sea por agentes del
Estado o particulares, fundándose en motivos como la raza, la etnia, la
nacionalidad, el género y la orientación sexual”.
Sin
embargo la Ley Zamudio es una herramienta limitada, ya que obliga al Estado a
sancionar los casos de discriminación pero no es específica en cuanto a las
medidas para prevenirlos. Por lo tanto, más allá de defender los derechos de
las víctimas de discriminación en situaciones puntuales, es imprescindible que
el Estado chileno se haga cargo de este problema en general, y aborde la
discriminación contra las personas migrantes en particular; todo esto como un
problema social en términos globales. El proyecto gubernamental para crear una
Nueva Ley de Migraciones, que debiese ser presentado en el Congreso Nacional
durante el segundo semestre del año 2015 (según Rodrigo Sandoval, jefe nacional
del DEM, en el Encuentro Consultivo Final del proceso para una Nueva Ley de
Migraciones en Chile, en la CEPAL, el 9/01/2015), debe tomar en cuenta esta
dimensión.
Mediante
esta nueva ley se espera que el Estado chileno cumpla con sus compromisos
internacionales en materia de no discriminación y que, al mismo tiempo,
ratifique nuevas herramientas pertinentes, como la Convención interamericana
contra toda forma de discriminación e intolerancia (OEA, 2013). Una política
estatal global y coherente sobre la cuestión migratoria permitirá no solamente
respetar todos los derechos humanos de las personas migrantes, sino también
hacer que la sociedad chilena aproveche la riqueza de la multiculturalidad.
La
discriminación es algo que debe ser erradicado tanto a nivel social como
institucional. No olvidemos que por cada persona que ingresa a Chile, dos
personas chilenas han emigrado, esperando ser recibidas, respetadas y no
discriminadas. Hoy, en el contexto del Día Internacional de la Eliminación de
la Discriminación Racial que se celebra el 21 de marzo, nos gustaría mencionar
que en la construcción de un país democrático, desarrollado e inclusivo, la
erradicación de la discriminación hacia los/as migrantes nos concierne a todos
y todas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario